Por Denny Olivo

Nagua, RD. La pesca de este catádromo se ha convertido en uno de los negocios mas caros de la república dominicana, una fuente de empleo y a su vez un conflicto entre autoridades provinciales y los pescadores que se han organizado para dicha labor. 



María Trinidad Sánchez es uno de los vivos ejemplos de esto y es que se ha desatado una pesca sin precedentes tras éste pues su precio por kilo oscila entre los $200,000 pesos dominicanos y el gramo está costando unos $200.00 pesos. 



De lo que no se tiene ciencia cierta es de quien es la persona encargada de la compra pues los pescadores se la venden y no se sabe si estaría siendo exportada de manera irregular o como debe ser bajo la supervisión de Medio ambiente o el Consejo Dominicano de Pesca y Acuicultura (CODOPESCA), quien es que tiene la facultad para el permiso de pesca en RD. 


En el 2013 alrededor de ochenta empresas extranjeras estaban ofertando al país la explotación comercial de las anguilas, actividad que de acuerdo a informes,  generaría centenares de miles de empleos, especialmente en las zonas Noroeste y Nordeste, donde existe una mayor producción de la especie.



Trascendió en ese tiempo que una de las primeras compañías interesadas en la explotación y comercialización internacional de dicha especie fue identificada como Upicorp, S.R.L., de origen español, la que ofertaría la creación de miles de empleos en las zonas de Nagua, Sánchez, Samaná y Río San Juan, lugares donde existe una mayor producción de anguilas.

Han ocurrido enfrentamientos entre pescadores, autoridades civiles y militares con relación al territorio de pesca que le toca a cada cual, incluso en una ocasión les fueron arrebatados unos dos millones de pesos en valor a pescadores en un confuso incidente entre los mencionados los cuales se querellaron formalmente ante el ministerio público. 

Las Anguilas poseen un cuerpo inusual, parecido al de las serpientes. La especie más común es la anguila europea, que ha sido introducida con fines reproductores en todos los continentes habitados por el hombre. Es un catádromo, es decir, un carnívoro migratorio que abandona el agua dulce y va a desovar al mar. Se alimenta de larvas de insectos, gusanos, crustáceos, moluscos, peces pequeños, deshechos y materiales en descomposición.
Ojala que en el tiempo que quizás queda de reproducción en nuestras costa de este pez puedan las autoridades investigar si su exportación es legal y evitar cualquier enfrentamiento entre pescadores, compradores y autoridades de San José de Matanzas, Nagua y toda la provincia. 


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